Anoche cené con una de esas bellezas que te es difícil mirar a la cara y mantener la mirada, esto suele pasar también al revés, con las muy feas, o al menos me pasa a mí que soy más que superficial en estas cosas, era tai si.
Me acaba de levantar de la siesta y me llama mi profesora de tailandés que la había visto el día antes en Central Festival mientras tomaba un café con mi amigo Cristóbal y nada más verla le eché la regañina porque no me llamaba para ir a clase, clases a las que suelo faltar debido a que ya se decir las cosas más importantes en Tai:
-Cómo te llamas?
-Eres mayor de edad?
-Una cerveza?
-En tu casa o en la mía? Tienes aire acondicionado suelen preguntar ellas. Claro que si, pues en la tuya.




