Cuando me quise dar cuenta tenía a dos periquitas a ambos lados de la barra, mira que escogí el lugar más vacio de la barra, pero tras dos cervezas, a mi derecha se me acercaron dos con las que resulto imposible no entablar una conversación y la la izquierda una que parecía ser la novia del tipo que tenía al lado, poor of me.





