Un boqueron de mochilero por tailandia

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Nochebuena en el Cielo

diciembre 25th, 2010 · 7 Comentarios · Tailandia

Tras el café donde escribí el post anterior y mi vista al hotel para dejar el portátil cambie de planes y en lugar de meterme en un Mall me fui a hacer algo mas de turismo.

Como casi cualquier ciudad del mundo Kuala Lumpur tiene también su ChinaTown con lugares para comer comida china de la de verdad, no los rollitos y la ternera con setas típicas, además en el barrio chino habí un templo hindú moderno super molón pero antes de visitar estas dos cosas me fui al Central Market

El Central Market es un antiguo Mercado que ha sido renovado totalmente y ahora esta lleno de pequeños stand donde puedes comprar desde ropa de estilo hindú malayo etc a souvenirs de todo tipo, pasando por restaurantes y puestos de comida. Todo muy moderno, muy limpio y con precios bastante baratos.

Una de las cosas que me ha sorprendido de Malasia es la amabilidad de sus gentes, sobre todo la de los Malayos de origen Hindú. Para algunas cosas es más fácil preguntar en la calle, así que me aventuré en mi vista por la tarde simplemente tirandome a la calle con los objetivos a visitar pero sin saber como llegar. Quería ir a Central Market asi que pregunte por el bus mas cercano, una vez consegui el bus dentro le dije al conductor de la parada del Central Market y un malayo hindú de 78 tacos me ayudo e incluso me acompañó hasta el mercado. Iba pensando que me iba a pedir pasta o yo que se, pero nada, como iba de camino simplemente querría compañía con la que hablar. En Malasia se habla inglés además del Malayo así que sin problemas para ir preguntando.

Tras la visita al Central Market me metí en el templo Hindú que estaba a escasos 5 minutos a pata. No había estado nunca dentro de un templo Hindú y la sensación de respeto y seriedad que tuve no me la había dado ningún otro tipo de edificio religioso mas que las iglesias católicas. Me tuve que quitar las chanclas para entrar y pase hacia dentro donde había gente rezando en diferentes lugares del templo rectangular que estaba articulado entorno a lugar central con deidades. En los pasillos laterales y de manera abierta había diferentes zonas con demás deidades e incluso una pequeña sala donde vi a una especie de monje dando clases a niños pequeños. De verdad que me impresionó la atmósfera.

Paseo por China Town y me puse a comer un plato típico Malayo hecho con diferentes especias y salsa de coco llamado “Nasi Limak” me senté en un parque y a obervar a la diferente fauna humana que pasaba por ahí, se me sentó al lado un zumbado de esos que puedes encontrar en los parques de cualquier lugar del mundo y con los que tienes que seguir la regla universal de pasar de el y ya está.

Como el anciano que me había acompañado al mercado me dijo que solo estaba a 2 km decidí ir andando y sin preguntar hasta que llegue a unos callejones oscuros y que se estrechaban así que volví a preguntar y esta vez le toco a un malayo-hindu enchaquetao que amablemente me dijo que iba bien encaminado y que el lugar no era peligroso pero que iba en parte de camino y que iba a por su coche que siguiera andando y me recogía por el camino y así hizo. Muy buena impresión de los malayos, todavía falta otra muestra de hospitalidad que os cuento luego.

Llego al hotel, duchazo y decido que a la mañana siguiente me voy a levantar temprano, 7a.m para ir a ver las Batu Cave y con esto termino de ver lo más interesante de Kuala Lumpur, o al menos para mi, el levantarme temprano me permitirá volver al hotel antes del check out y darme una ducha. Me voy a cenar a un KFC y a la piltra.

Tampoco sabía como llegar a las Batu Cave asi que tras desayunar en el hotel y darme un duchazo me pongo a preguntar, me dicen que autobus y luego llego a una parada de tren que lleva directo y dicho y hecho en menos de una hora estoy en las Batu Cave al otro lado de la ciudad, llegar solo me costo 40 céntimos, el autobús 20ctm y el tren otros tanto, céntimos de euro estamos hablando.

Eran cerca de las 9 de la mañana en el día de nochebuena así que os podeis imaginar como iba el tren en su última parada un par de tipos una Chinita buenorra que no sabía si era malaya o de donde y yo.

Bajamos del tren todos y de repente la chinita se para, mira hacia atrás en mi dirección y me dice, ¿vas a las Batu Cave? Dice en tono soriente, vestia unos leggins negros y una camiseta de tirantes junto a un pequeño bolso, 24 sonrientes años. Yo contento no solo por tener tal agradable compañía en mi excursión originalmente solitaria sino por ir acompañado y hablar con alguien.

Asio-americana de 24 años, profesora de inglés en Beijing y de vacaciones por Malasia durante dos semanas, los amigos la habían dejado el día anterior y estaba el último día sola por Kuala Lumpur. Compartimos charlas, hablamos sobre nuestras familias, religión etc, muy muy abierta para ser american y con mas common sense que mucha gente que me he encontrado de viaje, juventud divino tesoro, todo es de colores cuando eres joven.

En una hora vemos las Batu Cave, nos bendice un monje hindú de uno de los templos de las Batu Cave con un punto en nuestra frente de aceite. El sitio espectacular, fue descubierto hace unos 150 años y poco después del descubrimientos de las cuevas fue transformado en lugar de oración hindú por un comerciante hindú. Son 3 cuevas, siendo una la cueva estrella al ser tan grande que la llaman popularmente como la Catedral. Para llegar a esta cueva hay que subir unas escaleras que tiene unos 300 escalones y en su comienzo esta presidida por una estatua de unos 40 metros de altura de la deidad Hindú llamada Murugan. Watch out los monos alrededor de las escaleras, agarrad bien vuestras cámaras, gafas y gorras. Esto solo a 13 kilómetros de la ciudad, desde el final de las escaleras se ve los grandes edificios de oficinas y demás de Kuala Lumpur, KL (Kei El para los amigos).

A las 14.30 tenía que estar en la embajada de Tailandia en KL para recoger mi pasaporte con el visado que me permitirá obtener el permiso de trabajo y trabajar, que terrible eso de trabajar…Antes a darme una ducha en el hotel y hacer el check out. La Americana-taiwanesa me dice de si quedamos para almorzar… ya sabéis lo que respondí.

Almorzamos en un sitio que ella conocía, unos noddles con ternera al estilo chino te de crisantemo y un helado a medias. Me voy corriendo para la embajada con un café esperándome otra vez con ella por la tarde.

Pasaporte con visado de non-inmigrant tipo B conseguido y toca volver para el adiós y café con la Taiwanesa-americana.

Viene a phuket en febrero y nos cambiamos los mails, mola conocer gente nueva y mas cuando es abierta de mente y curiosa.

Y empieza la pesadilla de la vuelta a Phuket.

Después del café cojo metro aéreo, 1 ringit o al cambio unos 10 baht hasta Kl Sentral desde me recomiendan coger un autobús directo al aeropuerto que tarda una hora en llegar y ese es mi plan.

El metro elevado va petado de peña y se me sienta al lado una malaya hindú guapísima muy jovencita y que eso de respetar el espacio vital de los demás no esta en su vocabulario y yo con las buyas y el no saber exactamente lo que tarda el tren lo ultimo que quiero es un flirteo. Me bajo del metro rápidamente y voy en busca del bus, como no se exactamente en que lugar de la estación de tren para ese bus, aunque suene raro, pues le pregunto a quien pillo al lado mía en el semáforo y resulta ser la jovenzuela de piernas traviesas del metro que me dice que va para allá y que me lleva, fantástica la hospitalidad de la peña, aunque esta creo que además quería una cocacola”. Todo sonrisas y excitación, me pregunta por un montón de cosas y todo el rato sonriendo, una pena que me fuera pq esta si que al 100% tenía ganas de Salchichón Español, la pobre estaba de prácticas en una empresa de administrativa ya que acababa de terminar sus estudios y volvía su casa después del curro.

Me lleva hasta el autobús y casi le pido el mail por si regreso a Kuala Lumpur por varios días en cualquier vida futura pero priorizo el autobús dejo las mariconadas de lado. Una pena de verdad que sea mi último día pero bueno… C’est la Vie.

24 de diciembre 6.15 de la tarde y una hora de recorrido en bus teóricamente que, debido al atasco que puedes encontrar en cualquier gran ciudad un viernes por la tarde, se convierten en dos horas y en llamadas nerviosas a las compañías de vuelo por parte de los pasajeros pq muchos perdieron el vuelo y yo casi lo pierdo pero gracias por un lado a que el vuelo se retrasó conseguí entrar.

Me compro una hamburguesa de pollo frito en un franquicia malaya competencia de KFC y paso a la zona de espera donde veo que el vuelo se retrasa media hora. Tras media hora y por primera vez en mi vida hay tambien retraso en la pista para salir, el capitan dice por el altavoz que hay 6 aviones por delante nuestra, de hecho en fila, esperando para despegar uno tras otro….. otra media hora esperando en medio de la pista dentro del avión. Hora de retraso que es lo que se tarda en llegar a Phuket desde Kuala Lumpur en avión. Llegamos a Phuket y el cielo parece una autovía transitada con un mogollón de aviones dando vueltas, pedazo de tormenta sobre el aeropuerto de Phuket y otra vez el capitan del vuelo dice por los altavoces que va a sobrevolar durante 25 minutos por si se pasa la tormenta porque así no puede aterrizar. Iba sentado solo sin nadie a mi lado y me empiezo a cabrear, pero lo mejor viene cuando el capitán vuelve a comunicarse con nosotros.

“Lo sentimos mucho pero volvemos a Malasia debido a las condiciones climáticas nos es imposible aterrizar en Phuket ahora mismo” dice el capitán de nuevo por el altavoz y todo el mundo encabronado, 40 minutos y aterriza en Penang, Malasia, en lugar de Kuala Lumpur. Me veía durmiendo en el aeropuerto en nochebuena pero dicen que van a repostar combustible para poder intentar volver a Phuket de nuevo, asi que no nos bajamos del avión, reponen el combustible durante unos 45 minutos aproximadamente y volvemos a Phuket esta vez sin tormenta pero con un cabreo monumental, aterrizamos y todo el mundo aplaudiendo y por primera vez no veo el aplauso de los pasajeros al aterrizar como una estupidez infantil de jilipoyas.

Nochebuena en el cielo literalmente y con una triste hamburguesa como cena, porque porque porque, así que a las 1 de la mañana ando en mi apartamento muerto incluso como para ducharme, me desvisto y sobar casi 12 horas.

Otra navidad diferente en el país de las Sonrisas aunque para los que me conocéis ya sabéis que la navidad me la pela pero esta ha sido too much.

Fotos: En mi cuenta de facebook ;D

Invitame a una birra si te gustan mis rollos Tailandeses y te sobran los leuros para que yo me emborrache

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