O eso dicen que pasa en Bangkok, desde que esta mañana lincharán a unos pocos y haya un muerto se ha liado y el primer ministro que quiere que dimita ha declarado el estado de excepción en Bangkok.
Un estado de excepción suena a un estado de comodín que puede hacer cualquier cosa en caso de emergencia, de momento algunas de las medidas tomadas en Bangkok, porque aquí donde yo ando no se nota nada por ahora, son como la prohibición de reunirse en grupos de mayores o iguales a 5 personas, la de difundir noticias que no sean reales o causen pánico, el uso de edificios o vehículos que diga la armada y la gente deberá desplazarse de ciertas aéreas si el ejercito lo ordenara. Suena un poco serio pero no está afectando apenas a nadie.